Masterclass: El lugar de la palabra en el teatro contemporáneo

El modelo teatral que heredamos del naturalismo propone una identificación entre el actor, el personaje y, en consecuencia, la palabra que este pronuncia. Conocemos el pensamiento y las intenciones del personaje por su palabra. Su palabra le otorga el estatus social.  El personaje se responsabiliza de un discurso que resulta coherente con su personalidad y se pide al actor una “organicidad” en la manera en que la dice. Sin embargo, ya desde comienzos del pasado siglo esa relación biunívoca personaje-palabra es cuestionada o se advierten grietas en ella. Así, la palabra puede adquirir un valor ritual, de modo que el emisor parece hablar en nombre de un ámbito superior o al menos diferente de sí mismo; puede emitirse desde el extrañamiento épico, que rompe el binomio actor-personaje; se disloca y pierde su sentido lógico para convertirse elemento puramente fónico, en juego o en disparate; etc.

El interés no reside ya en la relación identitaria, sino el hiato entre el emisor y la palabra. A medida que transcurre el siglo XX, y sobre todo tras la catástrofe de las guerras, parece perderse progresivamente la confianza en la palabra. El teatro recurre al balbuceo, al sinsentido, al silencio, a la ceremonia, al documento (la palabra de otras), o sus sustitución o desplazamiento pro el gesto, la mímica, la acción, la danza, etc.  Los elementos corporales ocupan un mayor territorio en detrimento de la palabra dialogada. El final del siglo XX y el inicio del XXI nos sitúa en el ámbito de la posmodernidad, en que se acentúa la quiebra del sujeto. El personaje mismo es cuestionado y más aún su capacidad de responsabilizarse de un discurso autónomo.

La palabra tiende a disociarse del emisor mediante diversos procedimientos: su asignación a un personaje distinto de quien la enuncia, su grabación y reproducción, su proyección, su escritura manual (o su pintura) sobre lienzos, paredes o sobre el cuerpo del actor, etc.  A partir de estas consideraciones, se propone una reflexión sobre el lugar de la palabra en el teatro actual y la posibilidad de establecer una taxonomía de esa palabra en el lenguaje dramático contemporáneo.

Eduardo Pérez-Rasilla Bayo

Licenciado en Filología Románica (1978) y Doctor en Filología Hispánica (1988),  profesor agregado de Lengua y Literatura españolas (1979) y Catedrático de Enseñanza  Media (1992), profesor de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid (1995-2001), profesor asociado de la Universidad Carlos III de Madrid (1995-2001), profesor titular interino de la Universidad Carlos III de Madrid (2001-2002) y profesor titular de Literatura española en  la Universidad Carlos III de Madrid, desde 2002 hasta la actualidad.

Es director del Máster en Lengua y Literatura españolas actuales y coordina la docencia del área de literatura en la Universidad Carlos III de Madrid, en la que ha desempañado también los cargos de subdirector del Departamento y vicerrector adjunto de cursos de humanidades. Es coordinador del módulo de Artes escénicas en el Máster de Gestión cultural de la Universidad Carlos III.

La línea principal de investigación es el teatro, aunque ha trabajado también cuestiones relacionadas con la narrativa contemporánea y la narrativa actual, imágenes y representación del otro en la cultura contemporánea, y también sobre asuntos relacionados con la gestión cultural.

Forma parte de consejos de redacción y de comités científicos de diversas revistas y editoriales especializadas, españolas y extranjeras, pertenecientes tanto al ámbito profesional como al académico (Estreno, ADE-Teatro. Acotaciones, Don Galán, La maschera e il volto, Caos editorial, Olms-Verlag, etc.).

Ha participado en varios proyectos de investigación, que han tenido como objeto de estudio las artes escénicas emergentes o la historia del teatro contemporáneo, y las imágenes y la representación del otro. Ha participado   en diversos seminarios y congresos nacionales e internacionales de carácter académico que se han ocupado de dichos temas. Ha sido invitado como profesor en la Universidad de Vigo y en la Universidad Complutense, y en la Universidad de Verona, entre otras.  

Ha sido IP de la acción complementaria La representación de las pasiones en el Mundo Clásico y la Edad Moderna y Contemporánea.

Ha dirigido seis tesis doctorales ya defendidas, dos de las cuales han obtenido el premio extraordinario.

Sus principales publicaciones se han centrado en la edición prologada y anotada de textos dramáticos de los siglos XVII, XIX, XX y XXI (en editoriales como Cátedra, Castalia, Espasa-Calpe o Biblioteca Nueva, entre otras); en la historia del teatro español reciente (el libro El premio Lope de Vega. Historia y desarrollo, escrito con Julio Checa, obtuvo el Premio Leandro Fernández de Moratín para ensayos teatrales) y el teatro español último con atención preferente a la creación más joven (números monográficos de las revistas Acotaciones y Don Galán, artículos publicados en Ínsula, Estreno, Cuadernos de dramaturgia y otras revistas y capítulos publicados en diversos volúmenes. Cuenta con más de 150 publicaciones especializadas.